traducció - translate - traducción

dilluns, 29 d’octubre del 2018

Los reypublicanos | Ramón Cotarelo

Pots seguir el Canal de Telegram de Boladevidre: https://t.me/BoladevidreOficial

O publicanos del rey. Publicanos en el sentido más duro de los Evangelios, esto es, aquellos judíos desalmados y canallas que cobraban tributos excesivos a su propio pueblo en beneficio de los amos, los romanos. Aquí igual, la servidumbre de unos supuestos socialistas en favor del amo coronado y en contra de la gente del pueblo. Socialistas de pacotilla, cortesanos genuflexos, miserables lacayos dispuestos a defender con un hilo de voz y temblores en las piernas los privilegios de los parásitos reales contra la voz democrática y viva de la gente. Antiguos izquierdistas convertidos en miserables tiralevitas de los monarcas sin contraprestación alguna, simplemente por su deseo perruno de ver contento al amo. Gentecilla sin dignidad ni gallardía, siervos viles con alma de infusorio que sufren de tercianas si ven que alguien con entereza y valor, como los parlamentarios catalanes independentistas, mandan al rey a donde le corresponde, esto es, a freír puñetas. Esclavos agradecidos de que el señor les pase la mano por el untoso lomo. Basura.

Dice la portavoz socialista, con su aplomo de embustera encallecida, que el gobierno recurrirá la moción del Parlament porque este no puede ir contra el Jefe del Estado o declararlo un indeseable, que lo es. Al no tener nada que perder, el Consejo de Estado -otro órgano franquista repleto de estantiguas e inútiles aprovechados- ha decidido dictaminar a favor del Parlamento catalán porque entiende -como entiende cualquier bípedo implume racional del siglo XXI- que el Parlamento es un lugar en el que se puede y se debe hablar de todo en todos los tonos. El Parlamento es soberano. Es igual. El gobierno ha decidido que el Parlament no tiene más derechos y libertades que las que él le asigne.

Debe de ser una doctrina aprendida de mano de la ministra y vicepresidenta del gobierno, Carmen Calvo, profesora de Derecho constitucional y persona ignorante del abc de la política constitucional. Cuando este gobierno de reypublicanos y socialistas de mentira decidió no tocar la Ley Mordaza, a pesar de sus promesas, porque le viene bien para su tarea de censura, la tal ministra habló de una "regulación" de la libertad de expresión. Llegó a decir que en Europa ya nadie creía en la teoría de que la mejor ley de libertad de expresión es la que no existe. Muy felices se las prometía también Sánchez, que sabe tanto de estas materias como su ministra; es decir, nada. Calvo ignora que la enmienda 1ª a la vigente Constitución de los Estados Unidos dice que "El Congreso no aprobará ninguna ley que restrinja la libertad de expresión ni de prensa". Ninguna ley quiere decir ninguna ley y es claro que sigue en vigor que la mejor ley de prensa es la que no existe.

Calvo no se queda aquí y extiende su ignorancia al ámbito parlamentario. Según ella, el pronunciamiento sobre este insoportable Borbón excede las competencias del Parlamento catalán. La soberanía parlamentaria no existe. Solo existe la ignorancia de la ministra. Si el Parlament no es competente para decidir sobre la Jefatura del Estado, ¿quién lo es? ¿El gobierno? ¿Dios? ¿El propio Jefe del Estado? ¿Esta ministra, cuya ignorancia es directamente proporcional a su huera suficiencia?

Este gobierno de correveidiles seudoizquierdistas del PSOE, apoyados por Podemos, que trata de disimular para no aparecer apoyando al rey, decía oponerse a la política del PP de "judicializar" un conflicto político como el de Catalunya. Y, para que se vea, lo primero que hace es judicializarlo, mandándolo al Tribunal Constitucional (TC). Es cierto que el TC no es un órgano judicial sino uno político y, en realidad, un grupo de compinches al servicio del gobierno, pero funciona como tribunal y hasta como alguacilillo desde la reforma de la LOTC que aquel genio jurídico de la ratita presumida se sacó del magín y por la cual, probablemente esté ahora en el Consejo de Estado, cobrando una pasta por no hacer nada gracias al enchufe del reypublicano Sánchez.

Ayer mismo, el Ayuntamiento de Barcelona siguió los pasos del Parlament y declaró que la monarquía es una institución caduca y antidemocrática, con la misma moderación del Parlament porque, como es obvio, la institución, además de eso, es parasitaria, enemiga de la dignidad de las personas, estúpida, inhumana y, además, en el caso de España, corrupta, putera y golfa a extremos increíbles. El gobierno tendrá que llevar al TC la decisión del consistorio barcelonés y, luego, las que irán produciéndose en cadena en toda Cataluña.

Es la vía para desobedecer, resistir y echar al Estado español de estas tierras, ese que, según Margallo, no se irá pacíficamente de Cataluña. Y por desgracia, puede que tenga razón: no se irá pacíficamente; causará daño, destrozos, sufrimiento y muerte (como siempre ha hecho), pero se irá.

Claro que se irá.

Se irá si todos los ayuntamientos declaramos persona (y ya es mucho) non grata al Preparao.

Se irá si todos los que hicimos el 1º de octubre y votaron en él nos inculpamos por desobediencia. No tienen cárceles para más de dos millones de demócratas. 

Se irá si desobedecemos, aunque Margallo se crea Espartero.

Publicado por Ramón Cotarelo

Font: https://cotarelo.blogspot.com/2018/10/los-reypublicanos.html

Pots seguir el Canal de Telegram de Boladevidre: https://t.me/BoladevidreOficial