traducció - translate - traducción

dimarts, 26 d’abril de 2016

PP, C's I PSOE, DE GOSSOS I COLLARS

El meu comentari:
Els mateixos gossos, amb els mateixos collars, segueixen bordant amb la mateixa veu ronca del delírium tremens de sempre.
_______________________________________________________

El Tractament del concepte de la pluralitat per part de la premsa franquista en un diari local català, l'any 1974, a tant altres sols 1 any de la mort del dictador. 

SURIA - SETMANARI D'INFORMACIÓ LOCAL 
Any XXIV - 11 Epoca - Núm. 1.151 Surio, dia 11 de maig de 1974. Preu: 7 pessetes

La unidad, el Estado, lo regional y lo local

Está de moda en los últimos tiempos la palabra pluralismo. Un pluralismo que en cierto modo parece tener aires de innovación. Una innovación que no es nada nueva si nos referimos al contexto relacional entre el Estado o la Nación, la Religión, la Provincia y las ciudades y pueblos.

Hemos presenciado en los últimos tiempos exposiciones de criterios que parecen originarse en una pluralidad de puntos de vista dispares que dan la sensación que olvidan la necesidad de convergencia en una unidad superior de intereses a escala nacional.

No podemos entenderlo de otra manera cuando desde un pueblo que pertenece como los demás a una comarca, a una provincia, a una región, todas ellas de la misma nación, vemos como un sector de Gerona, por ejemplo, se opone a la construcción de! túnel del Cadi, o que provincias como Logroño o Zaragoza ponen reparos al trasvase de las aguas que el Ebro vierte gratuitamente al Mediterráneo.

No podemos entender cómo puede olvidarse que España es plural y varia, pero que es España. Y que no pueden enfrentarse los intereses regionales sino que han de aglutinarse al servicio del bien común. Y es que en la amplia acepción del nombre de la Patria, donde adquieren sentido y peso, categoría histórica y valor de cultura las regiones entrañables, con sus características varias cargadas de tradición y de costumbre, de distinta fuerza económica, de sabiduría y de sentimiento, de posibilidades de desarrollo y de convivencia.

La sensación de existencia de una subalterna ambición de política menor no favorece a la identidad histórica de la nación formada por la diversidad regional. La Identidad histórica se adquiere por la unidad y esa unidad la sirve, la representa y la encarna el Estado en cuya unidad han de englobarse los Intereses de las distintas comarcas y relaciones para su óptimo desarrollo en libertad y justicia, solidaridad y bienestar, dignidad y cultura, humanidad y relaciones humanas. 

Font: Publicació de Joan Camps Solaesa

Publica un comentari a l'entrada